La flexión cervical es un ejercicio básico pero eficaz para quienes experimentan molestias en el cuello debido al trabajo frente a pantallas, malas posturas o estrés acumulado. Este movimiento controlado fortalece los músculos profundos del cuello y ayuda a restaurar la movilidad de la columna cervical. Al practicarlo regularmente, se pueden reducir dolores de cabeza, rigidez y mejorar la alineación de la cabeza y el cuello.
Es ideal para personas que pasan mucho tiempo sentadas o con la cabeza inclinada hacia delante, ya que contrarresta los efectos del “cuello tecnológico”. Además, al ser un movimiento suave, es seguro para la mayoría de las personas, incluso aquellas con molestias cervicales leves. La respiración profunda durante el ejercicio también puede inducir una sensación de relajación general, reduciendo la tensión muscular.
Beneficios del ejercicio – Flexión cervical
- Alivia la tensión del cuello
- Mejora la movilidad cervical
- Reduce dolores de cabeza
- Corrige la postura
- Relaja los músculos cervicales
- Fácil de realizar en cualquier lugar
Preguntas frecuentes sobre la ejecución del ejercicio Flexión cervical
¿Qué músculos se activan con este ejercicio?
- Sternocleidomastoideus – facilita la flexión y rotación del cuello
- Longus colli – estabiliza y flexiona la columna cervical
- Scalenus anterior – ayuda a flexionar el cuello y elevar la primera costilla
- Rectus capitis anterior – involucrado en la inclinación de la cabeza hacia delante
¿Con qué frecuencia se puede realizar la flexión cervical?
Se recomienda hacer este ejercicio 10–15 veces al día.
¿Existen contraindicaciones o advertencias?
Si sientes mareo, dolor agudo o presión en la base del cráneo, detén el ejercicio de inmediato.








